La Doctrina de Dios: El Nombre ROCA

Recordemos que todos los nombres de Dios revelan su naturaleza, su carácter y su personalidad, con el propósito de que los hombres le conozcamos por su nombre, para acercarnos y tener una relación personal con él. Ahora bien, en este campo de los nombres de Dios, Las Escrituras nos presentan una categoría de nombres llamada: “nombres metafóricos de Dios” estos nombres son aquellos que relacionan a Dios con algo del mundo creado para que tengamos una idea clara, una mejor comprensión de quien es Dios.
Algunos ejemplos de estos nombres metafóricos son:
“Refugio” para mostrar a Dios como el que cuida y protege a su pueblo.
El nombre: “Guerrero” para exhibir el poder que Dios tiene para defender a su pueblo.

Is. 42:13 “Jehová saldrá como guerrero, como hombre de guerra, gritará, voceará y se lanzará al combate y triunfará sobre sus enemigos” (NVI)

Dentro de todos estos nombres metafóricos, estudiaremos hoy el nombre de: Roca. La Biblia revela a Dios como Roca.

Sal. 62:7 “…En Dios está mi roca fuerte y mi refugio”

2 Sam. 22:32 “Porque ¿quién es Dios, sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?

El concepto general de Roca: Es una piedra grande muy dura y sólida. Con este concepto, podemos tener una idea para comprender porque a Dios se le llama Roca. Ahora bien, cuando la biblia llama a Dios Roca, comunica 3 grandes verdades de él.

1.- Dios es la fuente de Fuerza y Fortaleza.
Sal. 31:2 “Inclina a mí tu oído, líbrame pronto; Sé tú mi Roca fuerte y fortaleza para salvarme”

Sal. 71:3 “…porque tu eres mi Roca y mi fortaleza”

En estos versos afirman que el nombre metafórico de Dios: “Roca” está conectado con fuerza, fortaleza y salvación. veamos estas tres operaciones

1.1 Como la Roca, Dios se manifiesta como el que da la fuerza para enfrentar las adversidades de la vida.

Sal. 18:39 “Pues me ceñiste de fuerzas para la pelea…” Ceñir es, rodear y apretar, Dios le dio fuerzas para pelear contra sus enemigos y el salmista dice: Cayeron debajo de mis pies, fueron vencidos

1.2 Como la Roca, Dios se manifiesta como el que da la fortaleza interior para sobreponerse ante los momentos críticos de la vida y la capacidad para adaptarse para volver a la normalidad.

Sal. 37:39 “Pero la salvación de los justos es Jehová, y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia”

Solo de él viene la fortaleza para enfrentar la angustia y superarla.

1.3 Como la Roca, Dios se manifiesta como el que da la salvación, la salida del peligro, del mal, concediendo la victoria sobre la adversidad.

En el Salmo 144:1–2 “Bendito sea Jehová, mi roca, quien adiestra mis manos para la batalla, y mis dedos para la guerra; Misericordia mía y mi castillo, Fortaleza mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; el que sujeta a mi pueblo debajo de mí”.

El salmista manifiesta que Jehová es su Roca, por lo tanto, tiene quien lo adiestra para la batalla y enfrentar la guerra, a la vez, reconoce al Dios que tiene misericordia de él y lo protege, es su castillo (un fuerte seguro) es su fortaleza y quien lo liberta, lo salva, es su escudo protector; en él confía y es el que le da la victoria. Estas tres operaciones divinas, la fuerza, la fortaleza y la salvación vienen de Dios como Roca.

2.- Dios es la fuente de la Estabilidad y la Seguridad.

David conoció a Dios como Roca.

Sal. 61:2-3 “Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare. Llévame a la roca que es más alta que yo, porque tú has sido mi refugio y torre fuerte delante del enemigo”

Sal. 62:6 “Él es solamente mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré”


David fue un hombre de guerra que vivió entre peligros, vivió momentos difíciles en su vida, pero él sabía donde ir en los momentos de inestabilidad en su alma, cuando se sentía inseguro, en los momentos cuando todo se mueve y no hay terreno seguro para nuestro corazón, él se refugiaba buscando a Dios que es la Roca, porque allí está la estabilidad y la seguridad que todo corazón necesita, todo aquel que se acerca y se refugia en esta Roca estará estable y seguro.

Dios es la única fuente de estabilidad y seguridad para nuestra alma en todo tiempo.

Sal. 71:3 “Sé para mi una roca de refugio, adonde yo recurra continuamente…”

Ejemplo de estabilidad y seguridad.

Mt. 7:24-25 “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca”

El N.T. nos presenta a Cristo como la roca, 1 Cor. 10:4 “…porque bebían de la Roca espiritual que los seguía, y la Roca era Cristo”

Entonces, el obedecer sus enseñanzas nos da la estabilidad y la seguridad, ante los peligros que vendrán contra nosotros.

Afirmemos nuestra vida en la Roca, buscando a Dios y obedeciendo sus leyes.

3.- Dios es inconmovible.
La inamovilidad de una roca es una metáfora natural que aplica a Dios como el refugio solido, firme e inmutable, esto lo convierte en el lugar ideal para buscar protección. Dios es inconmovible, él es la Roca sólida y firme, nunca se moverá, siempre permanecerá. Dios ha sido Roca, es Roca y seguirá siendo Roca en todo tiempo y para siempre.

Esta verdad está conectada directamente con la fidelidad y de la inmutabilidad de Dios. Dios es siempre fiel, firme, nada lo mueve de su pacto con su pueblo, nunca marcha hacia atrás. Dios es inmutable, ninguna situación lo sorprende o lo hará cambiar, sus perfecciones son eternas, son para siempre, él siempre será el mismo Dios.

Esta es la consistencia de nuestra Roca, firme, sólida, nada lo mueve, nada lo hace cambiar, es inconmovible. Este es para nosotros una garantía total que podemos contar con él, que podemos confiar en él siempre, en todo momento y en toda situación, no fallará.

Deut. 32:4 “Él es la Roca, cuya obra es perfecta. Porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; Es Justo y Recto”

Aplicación:
El tener a Jehová como nuestra Roca, marca la gran diferencia en nuestra forma de vivir.

Deut. 32:31 “Porque la roca de ellos no es como nuestra Roca”

Sal. 20:7-8 “Estos confían en carros y aquellos en caballos; más nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. Ellos flaquean y caen, más nosotros nos levantamos y estamos en pie”

Conclusión: Los efectos de tener esta Roca con nosotros:

*No debemos tener miedo.

Sal. 27:1 “Jehová es mi luz y mi salvación ¿de quien temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida ¿de quien he de atemorizarme?” (atemorizar es asustarse, alarmarse) no caigamos en esto, Jehová es nuestra Roca quien nos protege y nos da seguridad.

Is. 12:2 “He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es Jehová, quien ha sido salvación para mi”

*Confiar en él y darle alabanza.

Sal. 28:7 “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón y con mi cántico le alabaré”

Sal. 18:46 “Viva Jehová, y bendita sea mi Roca, y enaltecido sea el Dios de mi salvación”

En medio de todo lo que se está moviendo hoy en día: Que no se opaque, ni se pierda nuestra alabanza a Dios, Él es nuestra Roca que nos da fuerza, fortaleza, salvación, estabilidad, seguridad y solidez siempre; escondámonos y confiemos en él.

El cántico de Ana. 1 Sam. 2:2 “No hay santo como Jehová; porque no hay ninguno fuera de ti, y no hay refugio como el Dios nuestro”

Una Batalla Llamada Oposición

Nehemías 4:7-18

 Introducción

El libro de Nehemías narra la tercera parte de un programa de restauración de Dios después del cautiverio de Israel y de Judá, por 70 años, a causa de sus pecados (Jer.25:11).  La tercera fase de este programa de restauración fue dirigida por Nehemías, a quien Dios levantó para llevar a cabo dos grandes restauraciones: la restauración de la seguridad física de Jerusalén por medio de la reconstrucción de los muros de la ciudad (Caps. 1-7) y la segunda, la restauración de la seguridad espiritual de Israel mediante las reformas religiosas que llevó a cabo junto con Esdras.

La restauración física de los muros causó una gran conmoción, ya que esa construcción representaba la amenaza más visible para la nación reinante y las naciones vecinas, ya que era vista como una acción de rebelión con miras a liberarse de ellos y a fortalecerse como nación en materia de seguridad. Por esta razón, encontraron fuerte oposición de los enemigos, pero todo era parte de un plan de divino, por medio del cual, Dios iba a mostrar su poder y su bondad con su pueblo.

Nehemías fue un hombre profundamente arraigado en Dios (nótense las numerosas referencias a su vida de oración); esto le permitió soportar la tormenta de oposición a la que se enfrentó desde el comienzo de su misión.

Propósito

¿Qué hacer cuando aparece la oposición en nuestro proceso de restauración?

Bosquejo:

1.- ¿Quiénes son los enemigos? (4:7)

2.- ¿Qué objetivos tienen? (4:2, 8, 11-12)

3.- ¿Qué debemos hacer ante la oposición? (4:9, 13-18)

1.- ¿Quiénes son los enemigos? (4:7)

La Biblia menciona dos personajes: Sanbalat, que era el gobernador de Samaria al Norte y Tobías, gobernador de la región de Este del Jordán. Estos estaban asociados con los árabes, amonitas y los de Asdod (filisteos) ellos juntos con estas naciones imponían una presión externa y se oponían a Israel.

Estos personajes se enojaron mucho, su celo estaba hirviendo porque los judíos iniciaron la restauración de los muros de la ciudad y ellos habían perdido todas las posibilidades de impedir esta reconstrucción, debido a que el pueblo de Dios estaba autorizado por el rey de Persia a fortificar su ciudad (2:4-8). Atacar u oponerse abiertamente a los judíos significaría oponerse al rey de Persia, sin embargo, ellos buscaron maneras disuasivas y sofisticadas de detenerlos y detener la obra, presentándoles oposición.

La oposición siempre ha sido parte en el camino de Dios; el pueblo de Dios en su peregrinaje por la tierra se encontró con ella, los hombres de Dios, sus siervos, siempre se enfrentaron a ella. Cristo mismo la vivió y se enfrentó a ella, también, sus apóstoles y demás siervos la conocieron y tuvieron que enfrentarla, la iglesia del principio la vivió de maneras crueles, sin embargo, la enfrentaron (Hch.8:1)

Prácticamente, todos los cristianos debemos estar claros que la oposición es parte del camino y que tenemos que enfrentarla tarde o temprano, de manera que no nos debe sorprender ni extrañar que aparezca porque es parte del camino de todos los que queremos ser fieles y seguir al Señor.

2 Tim 3:12 dice “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.”

Esta oposición viene desde varios puntos, comenzando desde nosotros mismos a causa de nuestra débil vida espiritual, viene desde otras personas, familiares, hermanos, desde el sistema de maldad, llamado mundo, que nos aborrece y el enemigo usando diversas asechanzas, tomando ventaja de nuestros descuidos y circunstancias, etc. Debemos estar claros que vendrá, debemos saber que es parte del camino, que va a aparecer y que debemos prepararnos para enfrentarla usando los recursos espirituales que mencionaremos más adelante, por lo tanto, es importante conocer…

2.- ¿Qué objetivos tienen los enemigos? ¿A dónde quieren llegar con sus ataques?

Continuando con la narración en el libro de Nehemías, encontramos que los enemigos se enojaron muchísimo y trataron por todos los medios de lograr su objetivo: detener a los trabajadores porque deteniendo a los trabajadores, detendrían la obra y de esta forma impedir una restauración exitosa (v. 19).  Entonces, iniciaron una campaña de ataques verbales muy fuertes:

Neh.2:19 “Hicieron escarnio de nosotros y nos despreciaron diciendo: ¿Qué es esto que están haciendo? ¿se están revelando contra el rey?

Escarnio es una burla ofensiva y cruel con el fin de herir y humillar, despreciando a alguien.

Luego lo hicieron otra vez en el capítulo 4:1 “Cuando oyeron que edificábamos el muro, Sanbalat se enojó y se enfureció en gran manera e hizo escarnio de los judíos:

Les llamó “débiles” palabra fuerte que significaba que son como una mamá floja que no sabe ni sostener a su propio hijo

Les llamó “incapaces” ustedes no podrán volver a ofrecer sus sacrificios como antes lo hacían, no lograrán terminar y es imposible que lo logren en medio de esta devastación tremenda en la que están, en que hasta las piedras fueron hechas polvo.

Luego les llamaron “inútiles” (4:3) “Lo que ustedes están haciendo no sirve para nada, si una zorra se sube a esta construcción la derribará”

Notamos un ataque directo al ánimo, palabras que golpeen el ánimo de la persona, para que la persona se confunda y se debilite moralmente. Veamos que en medio de los ataques está escrita una gran noticia:

Neh. 4:6 “Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar”

Esto tenía a los enemigos muy alterados y preocupados. El hecho que el pueblo tuviera ánimo y que la obra prosperara, implicaba avance, y si seguían así, lograrían su propósito.

Este es el objetivo enemigo: Usar las formas, circunstancias, otras personas y hasta nuestra propia mente, para que el ánimo se desinfle, se baje, se pierda y quede eliminado de una vez por todas. La narración de Nehemías nos muestra que de alguna manera lo estaban logrando:

4:10 “Las fuerzas de los acarreadores se han debilitado y todavía falta mucho por hacer, así no podremos continuar la edificación.”

Se empezaron a ver que los ataques enemigos les estaban dando algún resultado, esto preocupó a Nehemías quien inició la acción de enfrentar la oposición y vencerla.

Hoy en día estamos bajo el mismo ataque, estamos siendo golpeados de varias maneras que buscan desanimarnos y resulta que a veces estamos tan débiles que simples miradas, gestos, comentarios, el no ver cambios o respuestas de Dios… o aún dentro de nosotros mismos, nuestra propia mentalidad negativa, destructiva, cerrada, nos desanima con nuestros propios pensamientos. Es probable que nadie nos hizo nada, nadie nos dijo nada, nosotros solos nos desanimamos por cosas que pensamos o nos imaginamos o las fabricamos para justificar nuestro comportamiento decaído.

El resultado es: Desanimo. Entonces ya no estamos bien, ya no queremos seguir hacia adelante, ya no queremos ir a la iglesia, servir, dar a Dios o edificar. Las fuerzas de los acarreadores se debilitan, la obra ya no avanza como antes ¡¿Qué está pasando con nosotros?! ¡¿Qué le ha pasado a nuestro ánimo?! ¡¿Dónde los perdimos?!

¡Necesitamos recuperarlo, debemos enfrentar la oposición y vencerla!

3.- ¿Qué debemos hacer? (4:9, 13-18)

¿Qué hizo Nehemías contra la oposición?

Defensivamente

3.1 Orar.

Neh. 4:9 “Entonces oramos a nuestro Dios…”

Nehemías oró otra vez, son muchas las veces que vemos a Nehemías orando en este libro, nunca dejó la oración, aquí la primera gran clave para enfrentar y vencer la oposición: ORAR

“La oposición, se enfrenta con oración” es imposible enfrentar y vencer la oposición sin oración, necesitamos orar, Jesús mismo oró y nos dijo: “velad y orad”

Pablo nos dijo: “Oren sin parar” “orando en todo tiempo…”

Aquí está la causa de nuestra debilidad, de nuestros desánimos, de que nuestra fuerza ya no sea la misma, de nuestras derrotas y de que la obra de restauración esté detenida, Tenemos que hacer algo ¡ya! Pronto antes que nos acaben los enemigos; tenemos que orar a nuestro Dios, volver a orar, orar y orar siempre y no desmayar, Lc.18:1 Perseverad en la oración, Col.4:2

Volvamos a la oración y no paremos de hacerlo, es la oposición la que debe caer y no nosotros.

3.2 Unirnos.

Neh. 4:13 Nehemías desplegó una organización defensiva, “poniendo al pueblo en posición estratégicas unidos por familias.”

Este movimiento es clave ¿Por qué lo hizo así, poner al pueblo por familias? por dos razones:

*La unidad de las familias es clave para que la coordinación del plan tenga éxito, ya que entre las familias unidas hay confianza y un deseo de protegerse. Los lazos familiares unen.

*La participación de toda la comunidad por familias, llama a la unidad para pelear contra los enemigos, nadie puede pelear solo, nos tenemos que ayudar unos a otros.

En la unión está la fuerza, en la unión está la resistencia contra la oposición.

Tenemos que unirnos las familias particulares y unirnos toda la iglesia como una familia, para protegernos, ayudarnos, para pelear contra los enemigos y trabajar por la obra de Dios aquí.

¿Qué debemos hacer?

Ofensivamente

3.3 Obedecer la orden del Señor.

Neh 4:14 “Les dije a todos: No temáis delante de ellos; acordaos del Señor grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas”

Dios dijo por boca de Nehemías lo que se debe hacer para vencer la oposición:

Primero: No tener miedo

Segundo: Acordarse del Señor

Tercero: Pelead…

El miedo es una de nuestros principales problemas, cuando viene la oposición, lo primero en que pensamos es que algo malo va a pasar, inmediatamente estamos preocupados, nos angustiamos, viene el dolor, perdemos la confianza en Dios, entonces caemos en pensar más de la cuenta (se nos van nuestros pensamientos de la realidad) y no reaccionamos que ya estamos en una cárcel que se llama: miedo.

 ¿Qué dice Dios?

“No temáis” Dios nos dice que no le tengamos miedo a la oposición, que no nos asustemos, ya sabemos que es parte del camino, que va a venir, entonces, ya no nos debe sorprender ni intimidar. Lo que debemos hacer es armarnos de valor, pero para armarnos de valor necesitamos:

Acordarnos del Señor, grande y temible

¿Qué revelación de Dios nos presenta el libro de Nehemías?

Desde el nombre del autor, Dios nos está mandando un mensaje claro de ¿quien es él?

Nehemías significa: Jehová consuela, Jehová conforta

Oiga el Dios que tenemos, es El Dios de restauración, que a pesar del juicio y disciplina que mandó a su pueblo Israel, es El Dios que tiene misericordia y viene a consolar y confortar los corazones de su pueblo. Dios es Dios de restauración, el hace la herida y él la sana.

El libro de Nehemías nos revela al Dios poderoso y bueno, una combinación perfecta entre el poder y la bondad de Dios.

Una frase principal en el libro es la “mano de Dios”, nos habla de una mano poderosa capaz de abrir puertas, tocó el corazón de un rey, abrió caminos donde no había, capaz de levantar una edificación de la nada, capaz de defender a su pueblo, de derrotar a sus enemigos y dar victoria a su pueblo y llevar adelante sus planes y sus propósitos soberanos. Pero también nos presenta, una mano bondadosa obrando, concediendo gracia a Nehemías ante el rey y concederle permisos, proveyendo los recursos, sustentando a su pueblo, consolando los corazones, nunca los abandonó, bendijo la obra y la completó ¡Todo por su favor, por su bondad!

¡Dios es poderoso y Dios es bueno!

No debemos de perder de vista este conocimiento, lo necesitamos para vencer la oposición.

No podemos estar viendo solo la oposición, así no vamos a vencerla, debemos ver a Dios poderoso, temible y grande en misericordia y bondad, capaz de acabar con sus enemigos y restaurar nuestros corazones y favorecer su obra. Dios consuela, Dios conforta los corazones, Ahora con este conocimiento Dios, nos anima y les dice:

“Pelead” significa: entrar a una batalla militar, con valor y con el propósito de ganar control sobre el enemigo y resistirlo.

Dios les da la orden de pelear por sus familias (esposa, esposo, hijos, hijas) y por la familia espiritual, el pueblo de Dios.

Todos los cristianos debemos pelear contra la oposición enemiga, no debemos estar inactivos, ni paralizados, nuestra familia necesita quién pelee por ella, quién salga al frente y enfrente la oposición enemiga, nuestra iglesia necesita miembros que peleen por ella, que nos demos todo por la obra de Dios, todos necesitamos pelear contra las fuerzas del mal, con sentido de unidad, porque peleamos por los mismos intereses: nuestra familia y la obra de Dios.

Necesitamos eliminar el miedo, tomemos valor, confiando en el Dios grande y temible que está con nosotros, que nos manda a pelear contra la oposición.

La obra de restauración está en marcha, hay oposición, pero no tengamos miedo, Dios está con nosotros con su poder y bondad, enfrentemos la oposición, peleemos en oración y en unidad.

Pastor Paolo Uggetti

Ministerio Nuevo Pacto de Jesucristo

Mayo 2017

Algo está pasando con el cristianismo hoy – 1 Parte

Después de varios años en la carrera cristiana, alcanzado por la gracia y misericordia de Dios para salvación sin tener ningún mérito para obtenerla, me encuentro hoy agradecido con Dios tomando un tiempo para considerar a los corredores de esta carrera a través del tiempo. Comenzando desde los primeros cristianos cuyos testimonios leemos en el libro de los Hechos y en las cartas del Nuevo Testamento me extiendo hasta los cristianos de hoy. De tal manera que no puedo evitar encontrar grandes diferencias entre ambos grupos de creyentes. Entonces me pregunto: ¿Qué está pasando con los corredores cristianos de hoy en día? …me temo que algo está pasando con el cristianismo hoy.
Antes que nada, debo hacer una distinción necesaria: Es importante mencionar que en el Primer Siglo se presentaron eventos únicos en la historia de la Iglesia Cristiana. Estos eventos se llevaron a cabo necesariamente para confirmar, y eventualmente, terminar de establecer la doctrina cristiana, marcando este tiempo como un período especial y único en la historia del cristianismo, a tal grado que ningún otro tiempo de la historia se le podrá comparar. Quedando así como obvio que existirán grandes diferencias con los tiempos de hoy. Sin embargo, estas grandes diferencias históricas que existen no establecen mi punto de comparación con los tiempos en que vivimos hoy.
En lo que puntualmente quiero centrar mi atención es, en la realidad acerca de los efectos espirituales del Evangelio Original, en los que lo recibieron en el Primer Siglo y en lo que está sucediendo con los cristianos del siglo XXI, todo esto sobre la base de las evidencias bíblicas que nos testifican del poder transformador del Evangelio.
Es importante afirmar que nosotros, ahora, en esta era que nos ha tocado vivir, sí debemos estar experimentando los mismos resultados que experimentaron nuestros hermanos del Siglo Primero, ¿Por qué? Porque las evidencias del cristianismo en aquellos que verdaderamente han nacido de nuevo serán siempre las mismas en cualquier tiempo, en cualquier lugar y en cualquier cultura o sociedad. El Evangelio ha sido, es y será la única fórmula que funciona para levantar al ser humano de su estado de muerte espiritual, otorgarle la nueva vida por gracia, ponerlo en el camino de la transformación por la obediencia a la verdad, guardarlo y sostenerlo durante todo el viaje por esta tierra y al final del camino, llevarlo al cielo.
Es en este punto principal donde está la razón de mi afirmación que algo está pasando con el cristianismo hoy. Digo esto porque en su gran mayoría lo que se ve como cristianismo hoy en día no tiene las marcas del cristianismo original que encontramos en las Sagradas Escrituras.
Las evidencias en aquellos que lo profesan hoy en día distan en gran proporción al testimonio escrito de los primeros cristianos. Esto es alarmante y en gran manera preocupante porque ha llevado al cristianismo a una crisis de identidad donde el significado original de la palabra ‘cristiano’ (y lo que ésta representa) se ha estado diluyendo de manera asombrosa con el paso del tiempo, hasta que hemos llegado al punto en que ahora el término se ha vuelto tan común que cualquiera se puede llamar cristiano. Aún grupos que antes lo rechazaban ahora lo aceptan y lo han adoptado para sí como propio, aunque las evidencias que presentan se alejan abismalmente de su autenticidad.
Un ejemplo de esto es el grupo que conocemos como Los Testigos de Jehová. Este grupo, fundamentalmente no pertenece a la Iglesia de Cristo tanto por sus diferencias de fe y doctrina, como de práctica.  Sin embargo, ahora Los Testigos de Jehová ya se llaman a sí mismos cristianos.
Permítame contarle la sorpresa que me llevé unos años atrás, estando en el Noroeste de España. Caminando por las calles de un pueblo llamado Boiro encontré un Salón del Reino (nombre que le dan a sus templos los Testigos de Jehová) donde se podía leer el siguiente rótulo afuera del edificio: “Salón del Reino de los Testigos Cristianos de Jehová” (Ver foto)

Mi primera expresión fue: ¡¡¿Qué?!! Y ahora… ¿Ya se llaman cristianos? ¡¡No puede ser!! Pero tuve que aceptar que era real lo que miraban mis ojos en ese momento. Ahora el término está tan devaluado y se ha vuelto tan intrascendente que ya no representa ninguna distinción u honorabilidad. Sencillamente ya no vale nada llamarse cristiano.
¿Se da cuenta? Esta es una muestra de cómo el término cristianose ha popularizado y ha decaído poco a poco, alejándose del concepto original bíblico, histórico, contenido en las Sagradas Escrituras. Esto no es más que una crisis espiritual que está afectando al cristianismo en el mundo, ocasionando graves y destructores efectos en asuntos espirituales, tales como:
  • Variedad de Caminos. Esta crisis ha llevado a que más personas se confundan y caigan en el error de aceptar como verdaderas a ciertas rutas religiosas que no tienen su fundamento en las Sagradas Escrituras, sino que son una mezcla de filosofías humanas y doctrina de demonios. Hoy es muy común oír: “todos los caminos van al mismo Dios”. Y de esta manera, se conforman con su creencia, dando por hecho que caminan en el camino de salvación. ¡Qué grave error! La Biblia dice en Proverbios 14:12 “Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su final es muerte”. La Palabra de Dios es clara y directa en afirmar que hay un solo camino de salvación el cual es: Jesucristo. Jn 14:6; 1 Tim 2:5-6.
  • Cristianismo Superficial. Esta crisis está llevando a muchos a adoptar un cristianismo de manera superficial, creyendo que son cristianos porque asisten a una iglesia (cualquiera que esta sea) o porque les “gusta el Evangelio” ya se pueden llamar cristianos. Algunos otros por ahí, creen que porque un día “levantaron la mano” ya son cristianos, aunque ya no sigan en el camino del Señor a causa de su mal vivir. Y algunos otros por allá, creen que “por haber nacido en un hogar de padres cristianos, son cristianos automáticamente.”  Y así la cantidad de argumentos se incrementa, presentando al cristianismo como algo muy común, algo de todos, algo de imagen, pero no de realidad, que se adapta a las conveniencias personales, ya que “se puede vivir como quieras y no dejas de ser cristiano.”
  • Malos Testimonios. Esta crisis ha llevado también al aumento de la cantidad de malos testimonios, porque cuántos, llamándose a sí mismos cristianos viven de una manera contraria al orden de vida que la Palabra de Dios enseña. Su conducta no es conforme a la santidad y a la verdad del nuevo hombre, creado por Dios (Ef 4:24). No hay buenos frutos, sino una conducta mundana que mancha la honorabilidad del nombre del Señor y opaca la efectividad del cristianismo, poniéndolo como una fe o creencia de mala calidad, haciendo que los corazones de muchos se cierren y no quieran saber nada del verdadero cristianismo.
Esto es preocupante, esta crisis de identidad ha dado como resultado un “pseudo cristianismo” desplegado en varias ramificaciones, moviéndose rápidamente y siendo preferido y aceptado más que el cristianismo bíblico-histórico, el original.

No podemos estar de brazos cruzados solamente viendo como nuestra fe es pisoteada mientras se juega con lo sagrado. Debemos ir a las Sagradas Escrituras para tomar de ellas el modelo del verdadero cristianismo con sus ejemplos para vivirlo y predicarlo.
En el principio de la era cristiana la gente sabía lo que era el cristianismo porque no se ocultó ninguno de sus elementos, de tal manera que cuando abrazaron con todo su corazón la fe en Cristo ya sabían lo que tenían y lo que les esperaba… un camino a la gloria eterna, pero también un camino de oposición, donde las amenazas y persecuciones para los cristianos eran tantas que se les volvieron comunes. Por un lado, las autoridades romanas, ejerciendo su dominio sobre la región, les atacaban y perseguían, y, por otro lado, sufrían del ataque de sus mismos compatriotas judíos que les llamaban traidores.
¡Ser cristiano en aquel tiempo era ser cristiano de verdad!
Ellos sabían bien que la decisión de seguir a Jesucristo les costaría hasta la vida misma.
Sin embargo, la tomaron. Recibieron el Evangelio. Abrazaron el cristianismo con todo su corazón y enfrentaron todas las oposiciones con valor espiritual y con una perseverancia que sigue siendo una marca distintiva del verdadero cristianismo hasta el día de hoy.
Ellos dejaron como legado a las futuras generaciones el testimonio de lo que es ser un verdadero cristiano. Dejaron plasmados los frutos de esta fe, las evidencias que no se pueden negar, porque salen a la luz naturalmente por efecto de la nueva vida.  Evidencias que tampoco se pueden fabricar, porque no tarda en manifestarse cuando son falsas al ser confrontadas por el impacto de la verdad de Dios.
Necesitamos levantarnos y presentar El Evangelio Bíblico-históricosegún está escrito en la Palabra de Dios. El evangelio único, con elementos bien característicos, para que los que lo escuchen, conozcan con claridad de qué se trata y lo piensen bien, para que de esta manera pongamos manos a la obra, contrarrestando la actual crisis de identidad.
¡Es el momento de presentar el mensaje del Evangelio tal y como está escrito!
Es el momento de presentar el cristianismo como la fe que es según la Palabra de Dios, el Evangelio original que es poder de Dios para salvar y transformar a todos los que lo reciben por la fe y se someten a él. Demos a conocer todas sus gracias y ricas bendiciones. Pero también demos a conocer todas sus demandas. No le quitemos ninguno de sus elementos divinamente establecidos, ni le agreguemos adornos producto del intelecto o de los sentimientos humanos.
No lo adulteremos. Presentemos la verdad tal y como ya ha sido revelada en las Escrituras.
¡Presentemos el cristianismo con toda su calidad y gloria!

Paolo Uggetti
Octubre 11, 2017

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