Nehemías 4:7-18

 Introducción

El libro de Nehemías narra la tercera parte de un programa de restauración de Dios después del cautiverio de Israel y de Judá, por 70 años, a causa de sus pecados (Jer.25:11).  La tercera fase de este programa de restauración fue dirigida por Nehemías, a quien Dios levantó para llevar a cabo dos grandes restauraciones: la restauración de la seguridad física de Jerusalén por medio de la reconstrucción de los muros de la ciudad (Caps. 1-7) y la segunda, la restauración de la seguridad espiritual de Israel mediante las reformas religiosas que llevó a cabo junto con Esdras.

La restauración física de los muros causó una gran conmoción, ya que esa construcción representaba la amenaza más visible para la nación reinante y las naciones vecinas, ya que era vista como una acción de rebelión con miras a liberarse de ellos y a fortalecerse como nación en materia de seguridad. Por esta razón, encontraron fuerte oposición de los enemigos, pero todo era parte de un plan de divino, por medio del cual, Dios iba a mostrar su poder y su bondad con su pueblo.

Nehemías fue un hombre profundamente arraigado en Dios (nótense las numerosas referencias a su vida de oración); esto le permitió soportar la tormenta de oposición a la que se enfrentó desde el comienzo de su misión.

Propósito

¿Qué hacer cuando aparece la oposición en nuestro proceso de restauración?

Bosquejo:

1.- ¿Quiénes son los enemigos? (4:7)

2.- ¿Qué objetivos tienen? (4:2, 8, 11-12)

3.- ¿Qué debemos hacer ante la oposición? (4:9, 13-18)

1.- ¿Quiénes son los enemigos? (4:7)

La Biblia menciona dos personajes: Sanbalat, que era el gobernador de Samaria al Norte y Tobías, gobernador de la región de Este del Jordán. Estos estaban asociados con los árabes, amonitas y los de Asdod (filisteos) ellos juntos con estas naciones imponían una presión externa y se oponían a Israel.

Estos personajes se enojaron mucho, su celo estaba hirviendo porque los judíos iniciaron la restauración de los muros de la ciudad y ellos habían perdido todas las posibilidades de impedir esta reconstrucción, debido a que el pueblo de Dios estaba autorizado por el rey de Persia a fortificar su ciudad (2:4-8). Atacar u oponerse abiertamente a los judíos significaría oponerse al rey de Persia, sin embargo, ellos buscaron maneras disuasivas y sofisticadas de detenerlos y detener la obra, presentándoles oposición.

La oposición siempre ha sido parte en el camino de Dios; el pueblo de Dios en su peregrinaje por la tierra se encontró con ella, los hombres de Dios, sus siervos, siempre se enfrentaron a ella. Cristo mismo la vivió y se enfrentó a ella, también, sus apóstoles y demás siervos la conocieron y tuvieron que enfrentarla, la iglesia del principio la vivió de maneras crueles, sin embargo, la enfrentaron (Hch.8:1)

Prácticamente, todos los cristianos debemos estar claros que la oposición es parte del camino y que tenemos que enfrentarla tarde o temprano, de manera que no nos debe sorprender ni extrañar que aparezca porque es parte del camino de todos los que queremos ser fieles y seguir al Señor.

2 Tim 3:12 dice “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.”

Esta oposición viene desde varios puntos, comenzando desde nosotros mismos a causa de nuestra débil vida espiritual, viene desde otras personas, familiares, hermanos, desde el sistema de maldad, llamado mundo, que nos aborrece y el enemigo usando diversas asechanzas, tomando ventaja de nuestros descuidos y circunstancias, etc. Debemos estar claros que vendrá, debemos saber que es parte del camino, que va a aparecer y que debemos prepararnos para enfrentarla usando los recursos espirituales que mencionaremos más adelante, por lo tanto, es importante conocer…

2.- ¿Qué objetivos tienen los enemigos? ¿A dónde quieren llegar con sus ataques?

Continuando con la narración en el libro de Nehemías, encontramos que los enemigos se enojaron muchísimo y trataron por todos los medios de lograr su objetivo: detener a los trabajadores porque deteniendo a los trabajadores, detendrían la obra y de esta forma impedir una restauración exitosa (v. 19).  Entonces, iniciaron una campaña de ataques verbales muy fuertes:

Neh.2:19 “Hicieron escarnio de nosotros y nos despreciaron diciendo: ¿Qué es esto que están haciendo? ¿se están revelando contra el rey?

Escarnio es una burla ofensiva y cruel con el fin de herir y humillar, despreciando a alguien.

Luego lo hicieron otra vez en el capítulo 4:1 “Cuando oyeron que edificábamos el muro, Sanbalat se enojó y se enfureció en gran manera e hizo escarnio de los judíos:

Les llamó “débiles” palabra fuerte que significaba que son como una mamá floja que no sabe ni sostener a su propio hijo

Les llamó “incapaces” ustedes no podrán volver a ofrecer sus sacrificios como antes lo hacían, no lograrán terminar y es imposible que lo logren en medio de esta devastación tremenda en la que están, en que hasta las piedras fueron hechas polvo.

Luego les llamaron “inútiles” (4:3) “Lo que ustedes están haciendo no sirve para nada, si una zorra se sube a esta construcción la derribará”

Notamos un ataque directo al ánimo, palabras que golpeen el ánimo de la persona, para que la persona se confunda y se debilite moralmente. Veamos que en medio de los ataques está escrita una gran noticia:

Neh. 4:6 “Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar”

Esto tenía a los enemigos muy alterados y preocupados. El hecho que el pueblo tuviera ánimo y que la obra prosperara, implicaba avance, y si seguían así, lograrían su propósito.

Este es el objetivo enemigo: Usar las formas, circunstancias, otras personas y hasta nuestra propia mente, para que el ánimo se desinfle, se baje, se pierda y quede eliminado de una vez por todas. La narración de Nehemías nos muestra que de alguna manera lo estaban logrando:

4:10 “Las fuerzas de los acarreadores se han debilitado y todavía falta mucho por hacer, así no podremos continuar la edificación.”

Se empezaron a ver que los ataques enemigos les estaban dando algún resultado, esto preocupó a Nehemías quien inició la acción de enfrentar la oposición y vencerla.

Hoy en día estamos bajo el mismo ataque, estamos siendo golpeados de varias maneras que buscan desanimarnos y resulta que a veces estamos tan débiles que simples miradas, gestos, comentarios, el no ver cambios o respuestas de Dios… o aún dentro de nosotros mismos, nuestra propia mentalidad negativa, destructiva, cerrada, nos desanima con nuestros propios pensamientos. Es probable que nadie nos hizo nada, nadie nos dijo nada, nosotros solos nos desanimamos por cosas que pensamos o nos imaginamos o las fabricamos para justificar nuestro comportamiento decaído.

El resultado es: Desanimo. Entonces ya no estamos bien, ya no queremos seguir hacia adelante, ya no queremos ir a la iglesia, servir, dar a Dios o edificar. Las fuerzas de los acarreadores se debilitan, la obra ya no avanza como antes ¡¿Qué está pasando con nosotros?! ¡¿Qué le ha pasado a nuestro ánimo?! ¡¿Dónde los perdimos?!

¡Necesitamos recuperarlo, debemos enfrentar la oposición y vencerla!

3.- ¿Qué debemos hacer? (4:9, 13-18)

¿Qué hizo Nehemías contra la oposición?

Defensivamente

3.1 Orar.

Neh. 4:9 “Entonces oramos a nuestro Dios…”

Nehemías oró otra vez, son muchas las veces que vemos a Nehemías orando en este libro, nunca dejó la oración, aquí la primera gran clave para enfrentar y vencer la oposición: ORAR

“La oposición, se enfrenta con oración” es imposible enfrentar y vencer la oposición sin oración, necesitamos orar, Jesús mismo oró y nos dijo: “velad y orad”

Pablo nos dijo: “Oren sin parar” “orando en todo tiempo…”

Aquí está la causa de nuestra debilidad, de nuestros desánimos, de que nuestra fuerza ya no sea la misma, de nuestras derrotas y de que la obra de restauración esté detenida, Tenemos que hacer algo ¡ya! Pronto antes que nos acaben los enemigos; tenemos que orar a nuestro Dios, volver a orar, orar y orar siempre y no desmayar, Lc.18:1 Perseverad en la oración, Col.4:2

Volvamos a la oración y no paremos de hacerlo, es la oposición la que debe caer y no nosotros.

3.2 Unirnos.

Neh. 4:13 Nehemías desplegó una organización defensiva, “poniendo al pueblo en posición estratégicas unidos por familias.”

Este movimiento es clave ¿Por qué lo hizo así, poner al pueblo por familias? por dos razones:

*La unidad de las familias es clave para que la coordinación del plan tenga éxito, ya que entre las familias unidas hay confianza y un deseo de protegerse. Los lazos familiares unen.

*La participación de toda la comunidad por familias, llama a la unidad para pelear contra los enemigos, nadie puede pelear solo, nos tenemos que ayudar unos a otros.

En la unión está la fuerza, en la unión está la resistencia contra la oposición.

Tenemos que unirnos las familias particulares y unirnos toda la iglesia como una familia, para protegernos, ayudarnos, para pelear contra los enemigos y trabajar por la obra de Dios aquí.

¿Qué debemos hacer?

Ofensivamente

3.3 Obedecer la orden del Señor.

Neh 4:14 “Les dije a todos: No temáis delante de ellos; acordaos del Señor grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas”

Dios dijo por boca de Nehemías lo que se debe hacer para vencer la oposición:

Primero: No tener miedo

Segundo: Acordarse del Señor

Tercero: Pelead…

El miedo es una de nuestros principales problemas, cuando viene la oposición, lo primero en que pensamos es que algo malo va a pasar, inmediatamente estamos preocupados, nos angustiamos, viene el dolor, perdemos la confianza en Dios, entonces caemos en pensar más de la cuenta (se nos van nuestros pensamientos de la realidad) y no reaccionamos que ya estamos en una cárcel que se llama: miedo.

 ¿Qué dice Dios?

“No temáis” Dios nos dice que no le tengamos miedo a la oposición, que no nos asustemos, ya sabemos que es parte del camino, que va a venir, entonces, ya no nos debe sorprender ni intimidar. Lo que debemos hacer es armarnos de valor, pero para armarnos de valor necesitamos:

Acordarnos del Señor, grande y temible

¿Qué revelación de Dios nos presenta el libro de Nehemías?

Desde el nombre del autor, Dios nos está mandando un mensaje claro de ¿quien es él?

Nehemías significa: Jehová consuela, Jehová conforta

Oiga el Dios que tenemos, es El Dios de restauración, que a pesar del juicio y disciplina que mandó a su pueblo Israel, es El Dios que tiene misericordia y viene a consolar y confortar los corazones de su pueblo. Dios es Dios de restauración, el hace la herida y él la sana.

El libro de Nehemías nos revela al Dios poderoso y bueno, una combinación perfecta entre el poder y la bondad de Dios.

Una frase principal en el libro es la “mano de Dios”, nos habla de una mano poderosa capaz de abrir puertas, tocó el corazón de un rey, abrió caminos donde no había, capaz de levantar una edificación de la nada, capaz de defender a su pueblo, de derrotar a sus enemigos y dar victoria a su pueblo y llevar adelante sus planes y sus propósitos soberanos. Pero también nos presenta, una mano bondadosa obrando, concediendo gracia a Nehemías ante el rey y concederle permisos, proveyendo los recursos, sustentando a su pueblo, consolando los corazones, nunca los abandonó, bendijo la obra y la completó ¡Todo por su favor, por su bondad!

¡Dios es poderoso y Dios es bueno!

No debemos de perder de vista este conocimiento, lo necesitamos para vencer la oposición.

No podemos estar viendo solo la oposición, así no vamos a vencerla, debemos ver a Dios poderoso, temible y grande en misericordia y bondad, capaz de acabar con sus enemigos y restaurar nuestros corazones y favorecer su obra. Dios consuela, Dios conforta los corazones, Ahora con este conocimiento Dios, nos anima y les dice:

“Pelead” significa: entrar a una batalla militar, con valor y con el propósito de ganar control sobre el enemigo y resistirlo.

Dios les da la orden de pelear por sus familias (esposa, esposo, hijos, hijas) y por la familia espiritual, el pueblo de Dios.

Todos los cristianos debemos pelear contra la oposición enemiga, no debemos estar inactivos, ni paralizados, nuestra familia necesita quién pelee por ella, quién salga al frente y enfrente la oposición enemiga, nuestra iglesia necesita miembros que peleen por ella, que nos demos todo por la obra de Dios, todos necesitamos pelear contra las fuerzas del mal, con sentido de unidad, porque peleamos por los mismos intereses: nuestra familia y la obra de Dios.

Necesitamos eliminar el miedo, tomemos valor, confiando en el Dios grande y temible que está con nosotros, que nos manda a pelear contra la oposición.

La obra de restauración está en marcha, hay oposición, pero no tengamos miedo, Dios está con nosotros con su poder y bondad, enfrentemos la oposición, peleemos en oración y en unidad.

Pastor Paolo Uggetti

Ministerio Nuevo Pacto de Jesucristo

Mayo 2017

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